A pesar de lo que puede pensarse, los peces que saltan fuera del acuario pueden extender
su supervivencia de acuerdo a varios factores. Viven más cuando la temperatura ambiente es
fría. Sobrevivirá por más tiempo si aterriza en una superficie que no absorva la humedad,
y si cae mucha agua en el piso. Lo más que pueden vivir de cumplirse estas condiciones es una
hora.
El pez tiene probabilidades de ser rescatado si la piel no se quiebra a la menor flexión. De
encontrarlo con vida se recomienda hacer lo siguiente: colocar inmediátamente al pez en un recipiente
con agua del acuario principal, y utilizar una taza para enjuagarlo delicadamente (utilizando agua
del mismo recipiente), esto con la finalidad de remover las partículas que se adhirieron a él. No se
debe frotar al pez con fuerza, ya que esta acción puede dañar la piel del pez, más aun si es pequeño.
Es muy posible que las branquias se encuentren cerradas debido a la producción
de mucosa, de ser así, se deben separar con mucha delicadeza, enjuagando el interior de estas y
asegurandonos de que el agua penetre el área. Se reintroduce al acuario y se coloca al pez
cerca del difusor de burbujas, con el fin de que respire el agua más oxigenada.
Es muy probable que el pez se encuentre desorientado y sea incapaz de mantener su equilibrio. También
es probable que pierda el apetito y se mantenga inmovil, debido a la rigidez de sus aletas.
De sobrevivir el pez, es probable que parte de sus aletas se desintegren. El tiempo fuera del agua
deshidrata el tejido de las aletas, y este morirá hasta llegar al área donde la circulación
sanguínea nunca cesó. Esto no requiere tratamiento y es probable que el pez permaneza desfigurado
de forma permanente. De surgir lesiones, se deben de medicar con un antibiótico.
De usar equipo eléctrico como bomba de aire, calentador, iluminación, etc, es probable que la
corriente electrica llegué al agua del acuario si la instalación no es la apropiada o el equipo
no es seguro.
La corriente electrica puede ocasionar que la espalda del pez se deforme. Si observas que dos peces
o más presentan esta condición, es recomendable contratar a un electricista que revise los acuarios
y el equipo para detectar la fuente. Obviamente, estas fugas de electricidad representan un serio
riesgo no solo para los peces, sino también para ti.
Los peces que han sido victimas de bajas corrientes de electricidad pueden sobrevivir, pero
deben de tomarse cuidados especiales, ya que debido a la espalda deformada, tendrá problemas
para nadar. Debido a ello se les debe proporcionar alimento a corta distancia.
Los goldfish son peces tranquilos y pacíficos, y por ningún motivo se les debe mantener con peces
tropicales o cíclidos, ya que terminan siendo victimas de ataques. Lo primero que debe hacerse es
separar al pez agredido y colocarlo en un acuario hospital. Si las heridas dejan al descubierto
los músculos del pez, será necesario administrarle antibióticos con el fin de evitar infecciones.
Si la lesión es superficial, el pez se ve en buen estado y tiene buen apetito, entonces se le
coloca en el acuario hospital y se le administran 3 gotas de azul de metileno por cada litro de agua.
Esto con el fin de evitar la aparición de hongos en la herida. Se le mantiene en observación hasta que
la herida sane antes de trasladarlo de vuelta al acuario principal. El tono rojizo de la herida debe
de disminuir a medida que esta sane. Si la herida se torna cada vez más rojiza, entonces es necesario
aplicar el antibiótico.
Es importante mantener el agua del acuario impecable, ya que de estar sucia, es probable que se
infecte y que la herida tarde más tiempo en sanar.. si es que lo hace. De hecho, en agua de mala
calidad, las heridas tienden a empeorar. Si el agua esta impecable, la mayoría de las heridas sanan
por si solas.
Se debe de detectar la fuente de los raspones. Los goldfish suelen causarse raspones al rozar
troncos, piedras, plantas de plástico y otros objetos decorativos. Es necesario extraerlos ya que los
raspones pueden originar infecciones e infestación de hongos.
De perder una o más escamas, estas volveran a crecer por sí solas en el transcurso de los siguientes
días. Si el raspón ha lesionado la piel del pez, será necesario trasladarlo a un
acuario hospital y colocar 3 gotas de azul de metileno
por cada litro de agua. Se mantiene al pez bajo observación durante
unos días hasta que la herida mejore.
Es muy raro que suceda, pero he escuchado casos de peces que quedan atrapados entre el acuario y el
calentador de agua, provocandose una quemadura.
La piel del pez es muy sensible, por lo que se recomienda trasladarlo a un
acuario hospital y observar
su evolución. No se debe de medicar a menos que la herida se infecte. El agua del acuario
hospital debe estar en óptimas condiciones. En este caso recomendaría sustituir un 25% del agua
cada día con agua no clorada. Es recomendable que la temperatura del agua no disminuya de 22 C,
debido a que la producción de anticuerpos decrece cuando el agua es fría.
Si la herida es profunda, la cicatrización tomará más tiempo, por lo cual el proceso de curación
se tornará más lento. Las escamas crecerán de vuelta una vez que se regenere la piel, pero muy
posiblemente no luzcan como lo hacian antes de la lesión.
Por último, deberá de conseguirse un chupón y colocarlo en el calentador, de tal manera que pueda este
adherirse al vidrio del acuario. Esto evitará la repitición del accidente.
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Ojos de burbuja lesionado
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El saco de líquido del ojos de burbuja es susceptible a ser succionado por la entrada del filtro.
También pueden reventarse por rozones contra piedras, troncos, plantas de plástico y otros artículos
de decoración. Es importante mantener esta variedad de peces en acuarios donde no se encuentren
presentes los artículos mencionados anteriormente.
La buena noticia es que el saco del líquido se regenera y crece nuevamente. La mala noticia, es que
existe la probabilidad de que no crezca del mismo tamaño y ambos sacos tengan una apariencia
asimétrica permanente.
El líquido dentro del saco reventado es propenso a infectarse, debido a ello es que debe
trasladarse el pez a un acuario hospital.
El saco se puede tornar rojizo y más adelante de un color blanco opaco, para estos peces, es
imprescindible el mantener el agua del acuario impecable. Como medida de precaución se pueden
añadir 3 gotitas de azul de metileno por cada litro de agua, esto con el fin de prevenir
que la herida se infecte.
PRÓXIMAMENTE
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Piedra atorada en la boca
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El pez intenta mantener la boca abierta, en un intento por
expulsar la piedra y librarse de ella. Es necesario actuar con rapidez, ya que puede morir
por asfixia. Habrá que sacar el pez del agua y colocarlo en nuestra mano sobre un trapo
húmedo, después se utilizan unas pincillas de las que se usan para extraer la ceja,
y se introducen a la boca del pez con mucho cuidado, extrayéndola lentamente para no dañar al
pez. De no contar con pincillas, se puede sujetar al pez cabeza abajo, y agitarlo suavemente
para que la roca caiga por gravedad. Obviamente, es menos estresante para el pez si se
utilizan las pincillas.
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Capuchón mordido / mutilado
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Es muy raro, pero puede darse que el pez sea atacado por un compañero del acuario y pierda parte (o
bien la totalidad) del capuchón. La lesión es impresionante a la vista, pero no es de suma gravedad.
Se recomienda separar al pez y colocarlo en un
acuario hospital. Es de suma
importancia mantener el agua impecable, de tal forma que la herida no se infecta. Es
necesario hacer cambios parciales del 20% cada 4 días, así como añadir unas gotitas de azul de
metileno al agua (o en su defecto, un medicamento antibacterias). El alimentarlo con spirulina
ayuda a la regeneración del capuchón.