Tal y como lo prometí en este artículo, veremos la reproducción y el envió de huevos y alevines. Los
goldfish son muy difíciles de reproducir, en especial cuando se tratan de producir ciertas características
o peces de alta calidad.
Con cada fecundación, habrá muchos descartes de alevines, debido a alguna de las siguientes razones:
deformidades, pobre coloración, falta de aletas, aletas de más, formas extraña del cuerpo o de las aletas,
debilidad, etc. Es necesario deshacerse de todos estos alevines defectuosos para producir buenos
ejemplares. Esto no será suficiente para obtener peces de alta calidad si se empieza con padres de baja
calidad. Por ello es importante empezar con padres de alta calidad y buscar buenos resultados. Siéntete
satisfecho con los pocos peces que surjan de los primeros intentos, al menos puedes jactarte de que
"el pez nació y fue criado aquí mismo", después de todo es más difícil para el aficionado reproducir goldfish
que peces tropicales.
Mi primer intento por reproducir goldfish fue bastante divertido. Tenía cerca de 10 peces de buena calidad
en un acuario de 120 litros (no era suficiente espacio para ellos, pero era una novata en ese entonces).
Después los trasladé al estanque. Realmente no tenía intención alguna en reproducirlos. Un día mientras
los alimentaba noté un parche de hongos en el fondo del estanque. Todos los peces se veían bien. Al
inspeccionar de cerca noté huevos en la pared del estanque, los cuales no tenían hongos. ¡Bonita sorpresa
nos dimos al darnos cuenta que estos peces se podían reproducir! realizamos un cambio parcial de agua y añadimos
dos contenedores de plástico en el fondo del acuario. A la mañana siguiente aparecieron cubiertos de huevos.
Los trasladé al acuario de 120 litros y al poco tiempo se cubrieron de hongos. Por alguna razón, no
limpié el acuario de inmediato. Dos dias después mi marido me preguntó si no deberíamos alimentar a
los pececillos. Ni siquiera estaba enterada que algunos huevos hubiesen sobrevivido. Los alimenté con
cría de camarón dos a tres veces al día antes de que empezaran a nadar con soltura. Me ayudo mucho el
hacer cambios continuos de agua. Estos alevines eventualmente crecieron. Debido a que tenía una gran
variedad de peces en el estanque (orandas de baja calidad, telescopios moros y goldfish comunes de color
calico y anaranjado), obtuve peces de muy distintas coloraciones y características. No hice ningún
proceso de selección y tenía cerca de 30 alevines. Cuando alcanzaron los 3 cms de largo la tienda de
acuarios local mostró interés en comprarlos. Me sentí muy orgullosa de haberlos criado... ¡tengan cuidado!
¡esto se vuelve una obsesión!
A medida que pasaba el tiempo me dio por coleccionar libros y recolectar información. Fue en esa época que
me di cuenta que deseaba adquirir goldfish de buena cualidad. Algo que he notado es que los goldfish de
buena calidad son muy difíciles de encontrar. En la mayoría de las tiendas de acuarios no tenían la más remota
idea de lo que les estaba diciendo: "Tenemos goldfish, ¿qué problema hay con ellos?". Finalmente,
años después encontré la tienda perfecta. ¡Estaba fascinada! Me dejaron escoger los peces.
Incluso me permitieron sacar los peces del acuario y colocarlos en una balde, de tal manera que se
me facilitara observarlos detenidamente. Esto facilita el detectar defectos o características, como
los sacos de líquido asimétricos en el ojos de burbuja, o ausencia de aletas anales dobles. En algunas
ocasiones esto llevó mucho tiempo, pero nos dejaban a solas por lo que no había razón para apurarnos.
También me invitaron a asistir a una granja de goldfish. No creo que reprodujeran los peces allí mismo,
sino más bien que eran distribuidores encargados de vender goldfish al mayoreo. Recogí algunos ejemplares
de estas granjas, y a pesar de lo cuidadosos que fuimos al seleccionarlos, algunos de ellos
desarrollaron el parásito conocido como gusano de ancla. Esto lo veremos con mayor detalle en la cuarta
parte del artículo.
Me tomó algunos años, pero terminé con una buena selección de goldfish ornamentales. Tenía dos orandas
blanco con rojo, tres telescopios moros que terminaron por volverse rojos, varios ryukines, tres goldfish
comunes de color rojo y tres más de color rojo con blanco, además de dos ojos de burbuja calicos.
También añadí un hermoso ojo de burbuja color rojo con blanco que compré por $2.50 dólares. Este
pez de $2.50 obtuvo el tercer lugar en una Exhibición de Goldfish y Carpas Koi. La competencia fue
muy cerrada en este evento, así que imagínense la sorpresa que me causó. Pues bien, después de esto
ya contaba con los peces necesarios con que poner manos a la obra.
Llevó mucho tiempo para que los peces crecieran y maduraran. Al igual que con los peces anteriores, el
primer desove nos tomó por sorpresa. Un día escuche un chapoteo, y cuando me asomé en uno de los estanques
descubrí huevos por todos lados. Mantenía a los peces de distintas variedades juntos en otros estanques,
pero en este tenía Ryukines únicamente ya que era mi intención reproducir esta variedad. Utilicé un
método en el cual se mantienen más de tres peces en edad reproductora juntos. Añadí muchas trampas
de huevos y las dejé flotando. Un par de días después estaban llenas. Llené algunos baldes con agua
del estanque y las trampas con los huevos. Les añadí un aereador también. Para este entonces ya
contaba con mayores conocimientos sobre reproducción, por lo que esperé a que a que los alevines
nacieran y pudieran nadar antes de alimentarlos con cría de camarón. El proceso de selección
empezó de inmediato. Los goldfish se reproducen un alto número de veces, y estaba segura que apenas
había recolectado la tercera parte de la cantidad de huevos que fecundarían en los próximos días.
Los alevines resultaron mejores que los primeros, y de nueva cuenta una tienda de acuarios compró los
30 goldfish que criamos.
Tuvimos varias puestas de huevos exitosas utilizando ese método. Produjo una gran variedad de
coloraciones. Los peces utilizados eran de color rojo y blanco, naranja y blanco, y blanco sólido. El
ser miembro de la Goldfish Society of America me permitió conocer a otros entusiastas que comparten
el gusto por este pez. Les envié por correo algunos huevos fecundados de ryukin a varios compañeros de este
pasatiempo.
para enviar los huevos, bastó con colocar las trampas cargadas de huevos en una amplia bolsa,
añadiendo agua del estanque en su interior de tal forma que las trampas queden sumergidas. La bolsa
se anuda como si tuviera peces en su interior. Se coloca en una hielera de hielo seco y se envía por
autobús. Entre las políticas de la línea de autobuses, tenían como política el no aceptar envíos
de animales, pero al explicarles que se trataban de huevos fecundados de pez me veían con
expresión burlona y efectuaban el envío. El enviar goldfish también es sencillo. Se pueden colocar a
lo mucho 3 peces pequeños por bolsa. Se llena la bolsa lo suficiente para que cubra a los peces, y un
poco más, dejando suficiente espacio disponible para que se de el intercambio de oxígeno. Los peces resisten
muy bien los envios si se cumple lo anterior y no permanecen en las bolsas por más de dos días.
El siguiente método que utilice fue el de parejas. Seleccioné un macho Ryukin enteramente blanco con una
prominente joroba y una hembra rojo con blanco con una joroba más pequeña, pero con una excelente
coloración. Opté por mover esta pareja a un acuario de 80 litros. Esto probó no ser una buena idea,
si recuerdan la dificultad que representó limpiar el acuario años atrás. Había cientos de huevos,
quizá miles a la mañana siguiente. Al siguiente día había hongos en todo el acuario. En este momento es
cuando empecé por realizar cambios de agua, para eliminar los hongos y mantener bajos los niveles de
amonia. Un par de días después los alevines estaban nadando libremente, así que limpié el resto del
acuario y lo llene con agua del estanque. Hice cambios de un 90% diarios durante el primer mes.
Los alimenté con cría de camarón tres veces al día durante el primer mes. Después
los alimente con pellets sumergibles. No eran lo suficientemente grandes para comerlos,
pero los pellets se ablandan con el agua y los alevines los succionaban todo el día. Los
seguí alimentando con cría de camarón todos los días, pero en menor cantidad. Empezaron a
crecer con rapidez después de que los pellets fueron añadidos a su dieta.
El proceso de selección empieza al décimo día. Realmente me desagrada esta parte del proceso de
reproducción, pero es necesario si se desean criar peces de buena calidad. Recuerden que es mejor
darle a los goldfish suficiente espacio, a darles espacio insuficiente, en especial cuando se tienen
alevines. A los diez días colocamos los alevines en un recipiente blanco y los revisamos
detenidamente en busca de espaldas rectas y aletas caudales dobles. Si no cumplían con estos
dos requisitos, se apartaban o bien terminaban de alimento de otros peces. Llegamos a contar 1000
alevines, los cuales distribuimos en recipientes y acuarios. A los 30 días terminamos con el proceso
de selección. Cada pez era colocado en el recipiente blanco en busca de deformidades o características
inusuales. El proceso de selección debe ser continuo cuando se crían goldfish. Los goldfish requieren
de mucho espacio y de mucho oxígeno para desarrollarse, por lo que deben de realizarse selecciones
incluso si los alevines no tienen defectos. Continuamos con el proceso durante los siguientes
cinco meses, lo cual nos dejó con cincuenta peces. Los revisé de nueva cuenta y separé a los mejores
11 ejemplares del resto, los cuales coloqué en otra pila aparte. A partir de entonces empezaron a
adquirir colores intensos. Algunos eran rojo con blanco y otros eran enteramente blancos. La tienda
de mascotas adquirió todos los peces con coloración rojiza. Otra tienda adquirió todos los peces
enteramente blancos. Les dije que eran Ryukines, pero al visitar la tienda una semana después estaban
etiquetados como "Raras Perlas Chinas". Cuando le pregunté al empleado sobre los peces, mencionó que
provenían de un lugar muy exótico (no pudo recordar el nombre) y que eran extremadamente raros. Caray,
nunca consideré mi hogar como un lugar muy exótico. En fin, los 11 peces siguieron creciendo en su
pila, y poco a poco los fui obsequiando a amigos cercanos hasta quedarme con 3 de ellos únicamente.
Al final de esta odisea conservé unos pocos ejemplares de muy buena calidad, entre ellos un ryukin enteramente blanco
quizá de mejor calidad que el macho original.
Nunca crié los alevines de los otros peces. No contaba con espacio disponible debido
al alto número de alevines de Ryukin en las otras pilas y acuarios. Después de todo son mis favoritos.
No estoy 100% segura, pero creo que se requiere de un desove manual para reproducir a los ojos de burbuja.
Eso debe dejarse en manos de los expertos para evitar ocasionarle un daño a los peces. Nunca lo intenté
debido a que amo a mis goldfish y no quise lastimarlos. No era importante para mi si se reproducían o no.
Desafortunadamente mis orandas, telescopios y colas de velo no eran lo suficientemente maduros para
reproducirse cuando nos mudamos de ciudad y me vi en la necesidad de deshacerme de ellos.
Lamentablemente estos peces fueron vendidos a tiendas de acuarios donde no supieron apreciar su alta calidad.
Únicamente les llamó la atención que los peces estuvieran tan grandes.
Jennifer Wilkinson es miembro de la Calgary Aquarium Society y ha publicado diversos artículos
sobre las distintas variedades de goldfish. Pueden visitar el sitio web en la siguiente
dirección: calgaryaquariumsociety.com