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¿Por qué se enferman mis peces?
Pablo J. Saubot (pjs79ar)

Muchas veces vemos acuarios que tienen agua limpia, plantas vivas, todo tipo de accesorios pero no obstante ello, los peces se enferman seguido y en algunos casos mueren. ¿Por qué será?

Evidentemente, las enfermedades por si solas no aparecen pero... en los acuarios a veces sin quererlo provocamos que los peces se enfermen. ¿Cómo es esto posible?

En los siguientes escritos detallaré los orígenes principales de las afecciones en los peces. Cabe aclarar que origen de enfermedad no es lo mismo que la causa. La causa de una enfermedad es el agente de la enfermedad (hongos, bacterias, parásitos, etc.) y el origen de la enfermedad es el porque llegó el pez a ser receptor de ese causal.

Introducción de un pez nuevo

Cada vez que coloquemos un pez nuevo en el acuario, previamente debe pasar un período de cuarentena de 4-5 días. Lo primero que queremos cuando adquirimos un pez es que no esté enfermo, lamentablemente solo podemos estar seguro que no compraremos un pez con síntomas externos pero existen varias enfermedades que, al cabo de un cierto tiempo comienzan a presentarlos externamente.

Existen unas pautas que son convenientes seguir cuando estamos seleccionando un pez.

No compremos el primer pez que veamos, hay que observarlo un ratito y ver:

  • La forma del nado: la forma en que nada es fundamental para determinar si están sanas las aletas. Observemos si mueve todas las aletas, sobre todo las pectorales. Miremos si realiza movimientos rápidos y luego se va al fondo a reposar, de ser así, no adquirir ese ejemplar dado que puede tener infección pancreática producida por virus. Si nada lento y cerca de la superficie tampoco es bueno adquirirlo dado que son síntomas de SHV salvo en los ejemplares adultos de 15cm.
  • Flotación: miremos si puede mantener su eje horizontal cuando deja de nadar. Con esto determinamos en línea general si posee problemas relacionados con la vejiga natatoria (la parte trasera del cuerpo tiende a levantarse quedando la cabeza hacia abajo).
  • Aletas: observemos el estado de sus aletas. Cuando nada deben estar desplegadas y enteras. Miremos sus puntas, deben estar sanas y no comidas o quemadas. Además, miremos si cuando flota mantiene en forma levantada la aleta dorsal (si es que tiene dependiendo de la variedad de carassius). Este punto es muy importante para evitar adquirir un pez con podredumbre de aletas.
  • Branquias: miremos si las abre y cierra de forma correcta. Observemos sus puntas, no deben estar dobladas hacia afuera (estuvo en aguas ácidas). Observemos que no presenten derrames o úlceras (posee septicemia hemorrágica vírica). Observar si boquea en la superficie (síntomas de presencia de parásitos branquiales).
  • Manchas del cuerpo: observar detenidamente las manchas en su coloración, ver bien que sean manchas y no hongos o infección en heridas.
  • Ojos: ver que tenga los dos ojos del mismo color, forma y tamaño.

Estas pautas enumeradas son referencias que te servirán para disminuir las posibilidades de adquirir un pez enfermo o debilitado por la presencia de alguna enfermedad en la pecera.

Es muy posible que no compremos peces que estén enfermos a simple vista, pero muchas enfermedades son transmitidas entre los mismos peces sin que el portador muestre síntomas externos. Una enfermedad común de estos casos son los parásitos del sistema digestivo. Para evitar que los peces existentes en el acuario se enfermen, se coloca al nuevo pez en un recipiente de aproximadamente 20-35 litros (un acuario hospital) que contenga solo un filtro de esponja accionado por un aireador las 24hs. En dicho recipiente, los parámetros del agua (pH, temperatura, etc) deben ser exactamente iguales a los parámetros del agua del acuario principal. En este lapso de 5 días se da poca comida al nuevo pez cambiando el 30% del agua al 3er día. Si al 4to día no presenta ningún síntoma de enfermedad, se prepara su transporte al acuario principal. Si llegara a presentar algún síntoma se cambiará el 25% del agua con agua nueva sin cloro y medicará de acuerdo al síntoma presentado. Ver sección de enfermedades.

La forma de colocar el pez en el recipiente es muy importante, se debe colocar la bolsa donde está transportado en el agua del recipiente dejándola flotar 15 minutos; con esto igualamos las temperaturas del agua de la bolsa y del recipiente. Es conveniente abrir la bolsa para que se intercambien los gases, no nos preocupemos si el olor que salga del interior de la bolsa es feo, es normal. A los 15 minutos colocamos dentro de la bolsa el contenido de un vaso de agua del recipiente, esperamos 10 minutos y repetimos la misma operación hasta completar el 50% de la bolsa. Posteriormente se tomará al pez con una red (nunca con la mano) y se lo liberará suavemente en el recipiente. El contenido de líquido de la bolsa debe ser desechado.

Que sean 5 días la cuarentena no es un número arbitrario, la mayoría de las enfermedades tardan tan solo 72hs (3 días) en producir síntomas externos, con lo que tenemos 2 días de gracia para poder observar al pez. Lo que hay que evitar es que el pez se enferme en el recipiente, por eso se le suministra poco alimento y cambios de agua a las 48hs.

Lo general a realizar cuando el pez está en cuarentena es dejarlo las primeras 24hs tranquilo para que libere parte del estrés provocado por el movimiento. El segundo día se comienza a alimentarlo en pequeñas raciones, siempre siendo la mitad de lo normal. El tercer día se realiza el cambio parcial de agua del 30% sifoneando el fondo del recipiente, se debe agregar agua nueva sin cloro. En estos tres días siempre hay que observar si el pez presenta algún síntoma, de no ser así, al cuarto día se le observará su reacción cuando intentamos con la red (delicadamente) atraparlo. La reacción normal es escapar, si lo hace rápido o lento depende del tamaño del pez. Los peces grandes son lentos con su nado pero en este caso lo que se observa es si intenta escapar. Si intentó escapar y no presenta ningún síntoma, entonces el pez está listo para ser incorporado al acuario principal. Antes de hacerlo, comprobar que el pH y temperatura de ambas aguas estén iguales, de no ser así tomarse un día más en igualarlas, nunca hacerlo de golpe. Si el pez no intentó escapar cuando se lo pretendía atrapar, se lo debe dejar 24hs más en observación analizando sus movimientos. En este caso puntual, al quinto día si no presenta síntomas externos se lo ingresa al acuario principal. La razón de dejar 24hs extras a los peces que no intentan escapar es que es un primer síntoma de que está incubando alguna enfermedad y, también es un comportamiento común en algunos carassius adultos como los oranda, telescópicos y celestial.

La forma de transportar el pez desde el recipiente de cuarentena al acuario principal es sencilla. Recordemos comprobar que los parámetros del recipiente sean iguales a los del acuario. En acuariofilia siempre se utilizan tapper transparentes, así que te recomiendo que compres uno cuadrado o rectangular y que solo lo utilices para los acuarios. La forma más segura para que el pez no se estrese demasiado en el transporte es llenar el tapper con agua del recipiente y colocar ahí dentro el pez (agarrado delicadamente con una red). Inmediatamente se deja flotando el tapper dentro del acuario. Al ser transparente, el pez podrá ver como será su nuevo hogar y los peces existentes irán a verlo, aunque parezca mentira. Esto es lo importante en este paso dado que los parámetros de las aguas son iguales, lo que buscamos con el tapper es que el pez no sienta de forma brusca el cambio. Se mantiene al pez dentro del tapper unos 10 minutos (controlar que no salte), luego tomamos la red y lo liberamos en el acuario.


Un agradecimiento especial a Pablo J. Saubot (pjs79ar) de ElEstanque.com por permitir la reproducción del artículo. Pablo cuenta además con un criadero de Carassius en su natal Argentina y es una de las personas más preparadas en el mundo de la acuariofilia, siendo una personalidad muy popular y estimada por sus contribuciones en diversos foros de discusión.