[ artículos ]       

Valores del agua

Dureza total (gH): Depende de la concentración de sales de calcio y de magnesio. La dureza total influye directamente en el crecimiento de peces, microorganismos y plantas. La mayoría de los peces de acuario provienen de regiones con agua blanda. Los valores favorables para el carassius se situan entre 5 y 10° dGH

Dureza de carbonatos (KH): Resulta de compuestos de calcio y magnesio con ácido carbónico. Una dureza de carbonatos suficiente estabiliza el valor del pH. La dureza de carbonatos tiene un efecto tampón cuando se producen alteraciones que resultan, por ejemplo, de los procesos biológicos de descomposición en el acuario o en el estanque de jardín y del consumo de dioxido de carbono por las plantas. La dureza de carbonatos impide una peligrosa reducción del valor del pH (caída de acidez). Los cambios fuertes del valor del pH pueden dañar a los peces. Un valor favorable en un acuario de agua dulce es entre 5 y 10° dKH

Valor de (pH): Indica si el agua es ácida, neutra o alcalina. Cuanto más se reduzca el valor del pH, más ácida será el agua, y cuanto más aumente el valor del pH, más alcalina será. El valor de pH es un valor logarítmico. Es decir, que el agua con una valor de pH de 7 contiene diez veces más ácido que el agua con un valor de pH de 8, y el agua con un valor pH de 6 incluso cien veces más. Por ello es vital tener un pH exacto en el biotipo del acuario. Un valor favorable del pH es entre 7.0 y 7.5

Inicialmente cuando el pH disminuye, los peces en estado de reposo tienden a permanecer cerca de la superficie, disminuyendo su actividad. A medida que el pH disminuye más, su apetito se ve mermado. Después de esto y a medida que el pH disminuye y se aproxima a 6.0 será visible la piel lechosa en el pez. A medida que el pH disminuye, el pez pierde el manto resbaloso de las escamas debido a que la piel sufre quemaduras ocasionadas por el agua cada vez más ácida. En este punto la actividad del pez habrá cesado y pude descender al fondo del acuario, o bien subirá a la superficie boqueando frenéticamente. De seguir disminuyendo el pH la muerte del pez es segura.

Lo que se debe de hacer en estos casos es actuar de inmediato, extrayendo los peces muertos del acuario e introduciendo la dosis correcta de algún producto para elevar el pH, se consiguen en casi todas las tiendas de acuarios. La creencia popular es que no debes de subir más de un cuarto de punto por día, pero en este caso lo mejor es elevarlo al rango normal tan pronto como sea posible.

Razones por las cuales puede cambiar el pH del agua incluyen el introducir rocas, troncos y caracoles marinos al acuario. Debido a esto no se deben de introducir caracoles marinos; asimismo las rocas y troncos se deben de adquirir únicamente en tiendas de acuarios.

Amonio/amoniaco (NH4/NH3): En acuarios y estanques se producen residuos, poer ejemplo restos de comida, hojas caidas o excrementos de peces. Las bacterias nitrificantes convierten estos residuos en amonio, después en nitrito y finalmente en nitrato. Una plantación adecuada, filtro eficiente y cambios parciales de agua eliminan los nitratos.

Los valores de amonio elevado indican que las bacterias no realizan su labor correctamente o que su actividad todavia no es suficiente, por ejemplo después de un cambio de agua elevado o el montaje de un acuario nuevo. Si el valor de pH es de más de 7, las partículas más grandes del amonio se transforman en amoníaco, lo que es dañino para los peces. Un contenido de amoníaco de más de 0.02 mg/l puede provocar daños en las branquias. A partir de 0.05 mg/l se da el grave peligro de que los peces se asfixien. El valor ideal es de 0.0 mg/l.

La amonia es particularmente dañina en las superficies del pez, aletas y branquias. Los síntomas característicos de peces que habitan aguas con niveles altos de amonia son: piel rojiza, un exceso en la producción de la mucosa que cubre las escamas, falta de apetito, aletas retraídas y el permanecer inmóvil sobre la grava. Estos síntomas también pueden ser producto de enfermedades y parásitos, por lo que es necesario realizar mediciones con el fin de detectar los niveles de amonia en el agua. Estos tests se venden en casi todas las tiendas de acuarios.

Los altos niveles de amonia suelen darse en acuarios con poco tiempo de funcionamiento y en los cuales no se ha establecido la colonia de bacterias benéficas. La acumulación de amonia ha dado lugar al término del "Síndrome del Acuario Nuevo" y es una de las principales razones por las cuales mueren los peces. Una vez que se ha establecido un acuario y se ha propagado la bacteria benéfica, los niveles de amonia decrecen y los niveles de nitritos aumentan. Un acuario bien ciclado debe marcar cero en los niveles de amonia.

Entre las recomendaciones para disminuir los niveles de amonia esta el hacer un cambio parcial de agua previamente tratada para eliminar el cloro, de un 30% al menos dos veces a la semana, y seguir así hasta que los niveles de amonia marquen cero. Mientras se realiza esto, será necesario alimentar a los peces una vez al día, ya que entre más alimento coman, más excremento producirá, y este junto a la orina, es son los responsables de elevar los niveles de amonia. Asimismo, un acuario sobrepoblado es propenso a padecer altos niveles de amonia si no se hacen cambios de agua con la frecuencia necesaria.

Nitrito (NO2): En concentraciones demasiado elevadas, el nitrito - una fase intermedia de la descomposición de sustancias nocivas - es un fuerte tóxico sanguíneo. Los valores del agua que se puedan medir representan una contaminación del agua. A partir de 3.3 mg/l los peces se encuentran en un peligro extremo.

Los altos niveles de nitritos representan un daño doble para la salud del pez. Por un lado irritan la piel y branquias del pez, contribuyendo a los efectos acumulativos del estrés en el sistema inmunológico. Por el otro lado, los nitritos son absorbidos por las branquias, uniéndose a las células rojas en el sistema sanguíneo del pez, volviéndose incapaces de transportar el oxígeno. Es por esta razón que unos de los síntomas característicos de los altos niveles de nitritos son los peces que boquean en la superficie del agua.

La manera de disminuir los niveles de nitritos consiste en disminuir el alimento a una ración por día, y realizar cambios de agua de hasta un 50%. Después del primer cambió de agua del 50%, se harán cambios parciales de agua semanales del 30% hasta que los niveles lleguen a cero. También se puede agregar sal para acuario a una concentración del 0.3%. Lo que hace la sal es el detener la absorción del nitrato a través de las branquias del pez. El efecto no es permanente, pero ayuda a los peces a sobrellevar al menos durante un corto periodo de tiempo los altos niveles de nitritos. Asimismo, es necesario comprar un kit en una tienda de acuarios, con el fin de realizar las mediciones de los niveles de nitritos, y seguir con los cambios de agua parciales hasta que estos lleguen a cero.

Nitrato (NO3): Es la fase de descomposición final. Resulta de la descomposición de sustancias nitrogenadas y además puede llegar al acuario a través del agua del grifo. Si el valor del nitrato supera los 50 mg/l, los peces y las plantas se debilitan y las algas proliferan. El valor no debería de superar los 20mg/l.

Los altos niveles de Nitratos pueden dilatar las venas del pez, lo cual es causante de que se "formen" venitas rojizas en las aletas. Los peces también se muestran reacios a nadar. Pero el efecto más notable esta en el sistema inmunológico. Incluso niveles bajos de nitratos a largo plazo pueden afectar el sistema inmunológico del pez. Los peces en acuarios con altos niveles de nitratos son propensos a toda clase de enfermedades, su apetito también se ve afectado. Por ello es importante revisar los niveles de nitratos cuando no se puede identificar la enfermedad del pez. El reducir los niveles de nitratos a 40 o 50 ppm con mucha frecuencia termina en la completa recuperación del pez, y el que este vuelva a la "normalidad".

Los Nitratos se pueden volver un problema en aquellos acuarios que no cuentan con plantas acuáticas naturales, así como en aquellos donde el alga es eliminada por completo de las paredes de vidrio, o bien exterminada con productos químicos para este fin en particular. Sin plantas, o una capa saludable de alga, los niveles de nitratos se irán acumulando y mataran lentamente a los peces. Los niveles de nitratos superiores a 200 ppm son muy tóxicos.

La manera de evitar la acumulación de los nitratos es a través de cambios parciales de 20 a 30% del agua al menos una vez de semana. Para remediar el problema, habrá que realizar cambios de un 30% a lo mucho dos veces por semana hasta que los niveles disminuyan a cero, así como evitar alimentar a los peces en exceso o tener el acuario sobrepoblado.

Hierro (Fe): Es una de las muchas sustancias nutrientes importantes para todas las plantas acuáticas. La escasez de hierro es mala para las plantas, pero demasiado hierro perjudica a los peces y también a algunas plantas. Las planats no pueden utilizar todo tipo de hierro. Por este motivo, el hierro contenido en el agua del grifo puede resultar poco favorable. Las hojas amarillentas son una señal de una deficiencia de hierro. A largo plazo, los valores superiores a 1.0 mg/l de hierro son dañinos para algunos peces y plantas.

Oxígeno (O2): Es vital para los peces y otros seres vivos en el acuario. Las plantas también necesitan pequeñas cantidades de oxígeno durante la noche. El contenido de oxígeno depende de diferentes factores como la temperatura del agua, el movimiento del agua, las especies y el número de peces y plantas y la cantidad de comida.

La escasez de oxígeno provoca graves disneas y en caso extremo, la asfixia de peces y otros animales. Los valores superiores a 4.0 mg/l indican la presencia de suficiente oxígeno en el acuario.

El que los peces boqueen en la superficie del agua no es señal de que el agua este mal oxigenada; es posible que las branquias del pez se encuentren lesionadas debido a una caída del pH, a problemas con la calidad del agua o bien a parásitos. Una elevada temperatura del agua contribuye a disminuir los niveles de oxígeno en el agua, por lo que en tiempo de verano es necesario evitar que la temperatura se eleve. Asimismo, el Goldfish es un pez que consume altas cantidades de oxígeno, si consumo se duplica en las horas posteriores a su alimentación. Lo apropiado es comprar una bomba y piedra aereadora de tamaño adecuado para el acuario y mantenerla en funcionamiento las 24 horas del día, así como realizar inspecciones rutinarias para asegurarnos de que opere óptimamente.

Dióxido de Carbono (CO2): Para todas las plantas, el dióxido de carbono constituye una sustancia nutritiva importante. Un contenido de CO2; de 10 a 40 mg/l es el adecuado. Con esta valor los peces de acuario pueden vivir sin problema alguno.

Cobre (Cu): El cobre es muy tóxico para los peces, invertebrados y microorganismos. Puede llegar al acuario por medio del agua de grifo o la aplicación de medicamentos cupríferos. Los valores de 1.0 mg/l son mortales para los peces del acuario o estanque.

Fosfato (PO4): Los altos valores de fosfato en el acuario y el estanque (a menudo hasta 10 mg/l) resultan de una población excesiva de peces, alimentos ricos en fosfato y abonos vegetales que lo contienen. El exceso de fosfato en combinación con altos niveles de nitrato, provoca un crecimiento de algas en exceso. El valor del fosfato no debe de superar 1 mg/l en el acuario de agua dulce (un máximo de 0.5 mg/l es lo mejor).

Cloro (Cl): Muchas veces el agua del grifo contiene cloro, el cual se introduce al acuario al instalar un nuevo acuario o bien realizar un cambio parcial de agua. A partir de 0.02 mg/l el cloro quema la membrana mucosa de los peces. Además, disminuye la descompisición de sustancias nocivas en el filtro, dado que reduce el número de bacterias purificadoras útiles, por esta razón el valor del cloro debe ser de 0.00 mg/l.