Mencionamos al comienzo que el goldfish posee esqueleto. A grandes rasgos, el esqueleto consiste de una columna vertebral, o hueso posterior, el cual sostiene a un cráneo bien desarrollado en uno de los extremos. Sirve además para sostener las costillas y las aletas del pez.
La columna vertebral consiste de una serie de vértebras, las cuales a simple vista parecen ser
veintiocho, pero hay otras adicionales, curiosamente modificadas, que mencionaremos más adelante.
Cada una de estas vértebras esta hecha de un hueso corto y cilíndrico, también conocido como
cuerpo vertebral, cóncavo al frente y por detrás. La división de la columna en estos segmentos
le proporciona mayor flexibilidad al cuerpo, y en este aspecto debemos mencionar que las
vértebras están más desconectadas, y por lo tanto, son más movibles en la región de la cola.
Cada cuerpo vertebral esta rematado en la parte superior por un arco, formado por la unión de un
elemento óseo a cada lado. El nervio principal del cuerpo, la médula espinal,
atraviesa esta gran avenida de arcos sucesivos. Del tope de estos arcos se levanta la espina
neural, la cual sirve de soporte para el dorso y los poderosos músculos de la espalda.
Las primeras catorce vértebras tienen costillas. Las costillas son largas y delgadas, formando
una envoltura protectora para los órganos abdominales muy fuerte y flexible. Los últimos dos
o tres pares de costillas son cortos y cercanos entre si, formados de hueso en proceso de
crecimiento (parapófisis) y mientras que estos salen del centro de la vértebra, el resto de
los once pares de costillas están unidos a las demás vértebras, cual si fueran una sola pieza.
Detrás de la cavidad del cuerpo los parapófisis estan unidos por las puntas, formando arcos
similares a los superiores, de tal forma que en la región de la cola cada vértebra tiene dos
arcos: el neural (arco superior) y el hemal (arco inferior). El arco hemal
protege la principal arteria del cuerpo, la aorta dorsal. Unido a cada arco neural superior
y reposando entre los músculos hay dos o tres pequeños y delgados huesos (epineurales).
Huesos similares (epihaeniales) se encuentran en cada espina hemal. Esto no ocurre en
las costillas.
Las espinas: los arcos neural y hemal soportan, tanto arriba como abajo, una
hilera de huesos planos que proveen juntas para los músculos y radios de las aletas dorsal y anal.
El extremo final de la columna vertebral esta curveado hacia arriba, y hay una modificación
curiosa: mientras que el centro de las vértebras no es diferente y esta representado por un
elemento sencillo, los elementos en pares de los arcos se unen entre si formando una estructura
de abanico que da soporte a los radios principales de la aleta caudal. Más adelante veremos que
en el caso de ciertas variedades ornamentales, la bifurcación de la aleta caudal, tan preciada
por los acuaristas, esta asociada con la separación de estos huesos de soporte en pares conocidos
como hipurales.
Al término de la cabeza, las primeras cuatro vértebras están tan modificadas y acopladas entre si
que parecen parte del cráneo. Algunos de sus elementos a cada lado tienen la forma de una cadena
de diminutos huesos, conocidos como osículos de Weber u órgano de Weber, los cuales proveen
comunicación entre el oído y la vejiga natatoria.
El cráneo del goldfish esta formado de al menos setenta y dos elementos óseos reconocibles. No es
de utilidad el describirlos a gran detalle; desde un punto de vista práctico es suficiente con
estar familiarizados con las principales partes funcionales. El cráneo, por ejemplo, puede ser
considerado como una unidad a pesar de estar compuesto de muchas partes. Es un contenedor, por
así decirlo, dentro del cual se encuentra el cerebro. Una gran apertura en la parte de atrás
(foramen mágnum) permite a la espina dorsal recorrer los arcos neurales. Otras aperturas permiten
el paso de los nervios que conectan los órganos del olfato y de la vista; los oídos se encuentran
aislados. La parte superior del cráneo se expande hacia los lados para formar parte del techo de
las órbitas de los ojos. Colgando de cada lado del cráneo, detrás de los ojos, se encuentra una
cadena de huesos, el suspensorium, y las mandíbulas se sostienen de estos huesos. La mandíbula
inferior se sostiene de la parte más baja de estos huesos y esta conformada
por tres huesos a cada lado. La mandíbula superior se compone de cuatro: un premaxilar en cada lado
y detrás de cada uno un maxilar más. Se mueven hacia delante, como un telescopio, cada vez que se abre
la mandíbula inferior. Muchos acuaristas seguramente han notado que la boca al momento de abrirse
asemeja un tubo corto. La boca carece de dentición. El techo de la misma esta formado por huesos
planos, conocidos como arco palatino.
Externamente y rodeando los ojos a cada lado se encuentra un anillo de huesos circumorbitales,
los cuales contienen vías para los canales sensoriales. Detrás de estos, se encuentran las
cubiertas de las branquias, ambas compuestas por cuatro huesos planos plenamente visibles en
los peces vivos. Estos huesos, que forman el operculum, cubren las cavidades de las branquias,
se levantan y vuelven a bajar de forma regular con la respiración del pez.
El número de arcos en las branquias son cinco, aunque solo son 4 las que cumplen con la función de
ofrecer soporte. El primero es conocido como arco hioides. Consiste de huesos planos y
alargados que forman un marco para las cavidades en las branquias. Dichos arcos también cuentan
con una serie de huesos conocidos como radios branquiostegales, los cuales se
abren como abanico debajo de las cubiertas de las branquias con el fin de protegerlas incluso
cuando estas se expanden. Desde la unión de los arcos hiodes cerca del mentón, un hueso se
proyecta hacia dentro de la boca, para darle soporte a lo que comúnmente se llama la lengua
del pez, mientras otro hueso pasa por detrás, para formar una firme conexión con los hombros.
Cada uno de los arcos en las branquias están formados de varios huesos delgados,
suspendidos en cadena desde el cráneo, todos enlazados por la parte de abajo. En el último arco,
los elementos conocidos como los faríngeos inferiores están enormemente engrosados, con
forma de hoz y tienen hileras de cuatro elementos similares a dientes fuertes y planos, los
cuales se juntan y tienen la función de masticar el alimento.
Pegadas firmemente a cada lado de la parte trasera del cráneo, y uniéndose más abajo, se
encuentran los arcos pectorales. Cada arco consiste de numerosos huesos unidos que dan soporte a
las aletas pectorales. Las aletas pectorales son los "brazos" del pez, por decirlo así. Más abajo
en el abdomen se encuentran un par de aletas pélvicas, las extremidades traseras del pez. Dos
huesos pélvicos planos les dan soporte, sin estar unidos a cualquier otra parte del esqueleto.
Todas las aletas se sostienen por medio de radios, los cuales están formados por cortos fragmentos
de hueso. Esto les proporciona gran flexibilidad. En las aletas dorsal, caudal y anal, cada radio
es doble y esta formado por elementos a ambos lados del cuerpo del pez. La mayoría de los radios
son muy flexibles, pero en ciertas aletas los primeros tres radios pueden ser rígidos, como
espinas, con los fragmentos de hueso firmemente unidos. Esto último se aprecia fácilmente en las
aletas dorsal y anal, donde el tercer radio es muy resistente y otorga soporte a los radios que le
siguen hacia atrás. Algunos de ellos cuentan con bisagras unidas al hueso, lo cual brinda mayor
libertad de movimiento en una o más direcciones. Si se requiere ponerlas el movimiento, los huesos
están unidos por ligamentos y frecuentemente respaldados con cartílago para reducir el impacto.